miércoles, 6 de marzo de 2013

Venezuela.


Más allá de los duelos y las valoraciones personales sobre Hugo Chávez, hay detrás de él una época que termina, un mandato de 12 años, un gobierno distinto y un modelo alternativo a lo hasta ahora conocido.

Escribo esta nota de la forma más desapasionada posible, lo aclaro porque se trata de una persona y un gobierno que consiguen sacar más sentimientos que pensamientos, aún de los más lúcidos políticos, analistas, académicos y periodistas.  

Durante las presidencias de Chávez se redujo notablemente la pobreza, hubo una evidente extensión de los servicios básicos sanitarios y educativos, creció ostensiblemente el PBI del país (determinado en gran parte por el alza de los precios del petróleo). Sin dudas, en las mejoras sociales se sustentó una mayoría electoral sólida. Las gestiones chavistas devolvieron efectivamente la dignidad a millones de venezolanos.

También es cierto que el origen político de Chávez está íntimamente ligado al autoritarismo. De hecho, en 1992, lideró un intento de golpe de Estado contra un presidente constitucional y legítimamente electo, Carlos Andrés Pérez. Su desarrollo político, también lo está, el régimen que él encabezó tiene presos políticos, es decir priva de la libertad a dirigentes y funcionarios que no responden a sus ideas. Las expresiones disidentes están condicionadas y el aparato del estado se encuentra al servicio de la mirada oficial y persigue a quienes desde el sindicalismo, el empresariado o la política partidaria expresan opiniones disonantes.

Sí creo que Hugo Chávez marcó una época y fue el actor principal de la región latinoamericana en un mundo que se está experimentando un cambio de sistema y que aún en proceso de configuración, deja ver que en el futuro las regiones periféricas, Latinoamérica entre ellas, tendrán un rol destacado.

La primera reflexión que emerge luego de la noticia del fallecimiento de Hugo Chávez es que ha habido un caso paradigmático de irresponsabilidad electoral, que pretendió esconder a su vez una debilidad real del chavismo a la hora de proyectar un recambio. Si tenemos en cuenta que la enfermedad que terminó con la vida de Chávez ya lo había comprometido en algunas intervenciones quirúrgicas fuera de su país, y evidentemente no había desaparecido, parece ciertamente insensata la candidatura de Chávez para un mandato de seis años que a posteriori ni siquiera pudo asumir.

Esta cuestión electoral tiene su correlato institucional. El régimen venezolano, innegablemente democrático y participativo en su origen tiene en el personalismo exacerbado una característica fundamental. Ese culto de la persona efectivamente daña las resistencias potenciales de las instituciones y diluye esa democracia de origen con efectivas acciones autoritarias en el ejercicio del poder. Tal vez el caso más cercano sea la autorización de la Corte venezolana a que, a pesar de lo estipulado por la Constitución Bolivariana, el 10 de enero se extendiera el mandato de Chávez  pese a que no estaba ni siquiera en el país.

Chávez deja un país con menos pobres, un Estado más presente y una mejor distribución de la renta. Ese mismo país también tiene los índices de violencia más altos de la región, una galopante inflación y una dependencia del petróleo tan perversa como veinte años atrás. Venezuela es, claramente, un país con dos caras.

Quien murió fue la personalidad más influyente de Latinoamérica en los últimos veinte años. La cantidad de aciertos y errores que se le adjudiquen dependerá de la mirada de cada uno.

Yo no coincido en que la mejora de los estándares de vida de los más desfavorecidos requieran limitaciones a las libertades, estatismo acrítico y personalismos autoritarios y deseo que la transición que vivirá el pueblo venezolano sea pacífica, transparente y profundamente democrática.

lunes, 18 de febrero de 2013

La memoria, la negocian; la verdad la ocultan; la justicia, la entregan.



Memoria, verdad y justicia. Cuando muchos creían que esas banderas que recuperamos como país hace 30 años se las había apropiado un gobierno, su mitomanía lo puso nuevamente en evidencia.

La memoria, la negocian; la verdad la ocultan; la justicia, la entregan.

Sorpresivamente, sin justificación y en una claudicación lisa y llana, el gobierno nacional consiguió, en una semana, con su errática política exterior, entorpecer la reivindicación territorial más importante – Malvinas-, y entregar una reivindicación de dieciocho años: esclarecer el atentado a la AMIA.

En un mundo donde coherencia, previsibilidad y firmeza son activos esenciales de la diplomacia, el gobierno de Cristina Kirchner, entregó todos a cambio de nada.

Ningún funcionario puede responder las preguntas más sencillas en torno al acuerdo que han firmado con Irán: por qué una comisión de la verdad, por qué tiene participación la justicia iraní, qué pasa después del dictamen de la comisión de la verdad, cómo se pasa de la verdad a la justicia, qué carácter jurídico tendrán las entrevistas a los implicados en la causa.

No hay razones a la vista que indiquen que el camino tomado por Argentina pueda dar resultados. El contexto condiciona a la negativa:

1-    Irán tiene elecciones este año y varios de los sospechosos estarán involucrados directamente.
2-    La situación de Irán en el mundo es compleja. Peleado con la mayoría de las potencias y en infracción con diversas normas internacionales, no es un país prestigioso, confiable ni previsible.
3-    Durante dieciocho años el gobierno iraní se negó sistemáticamente a facilitar la investigación, más aun señalando hasta la actualidad que lo de la AMIA era un autoatentado.
4-    La relación de Irán e Israel es inexistente en lo diplomático y pésima si se analiza en función de las perspectivas de defensa.
5-    El actual gobierno iraní, señalado como del ala “populista”, tiene una inclinación natural hacia el nacionalismo, y ha hecho de la negación del holocausto y la vocación de conflicto su sello en las relaciones internacionales.

El kirchnerismo nunca se llevó bien con la política exterior. En el mundo de la diplomacia los resultados se hacen esperar y son consecuencia de políticas de estado proyectadas en el tiempo. Nada peor para un gobierno que necesita comunicar antes que gestionar.

El mundo pone en evidencia a los modelos pasajeros, los gobiernos imprevisibles y la los gobernantes poco confiables. Ese mundo, ha sido impiadoso con el kirchnerismo, aun cuando el contexto económico y geopolítico ofrece oportunidades a los países emergentes, Argentina ha perdido relevancia en los foros internacionales y visto relativizado su peso en la región.

En el acuerdo con Irán convergen todos los vicios de un gobierno que luce cada vez más débil, condicionado y entrampado ante la imposible ReReelección. Juntaron incapacidad, incoherencia, desesperación y chantaje, le dieron crédito al homófobo, negacionista y misógino gobierno iraní y firmaron este adefesio, que nos aleja de la verdad y entrega a la justicia.

martes, 8 de enero de 2013

Mi carta para Cristina.

Dear President,
Actué una vez, fue en el acto del 17 de agosto de 1992. Hice de San Martín, no soy Darín pero la única vez que actué fui protagonista. No hay filmaciones y no tuve la repercusión necesaria como para pedir una reunión mano a mano con usted, pero como anda en el mundo de las cartas, le escribo la mía. La idea es pasarle las inquietudes que le plantearía en una reunión si usted aceptara juntarse conmigo.
Me costó, pero reduje la lista a 10 puntos. En la reunión la leería en dos minutos, se la paso con antelación para que prepare las respuestas. Al fin y al cabo es la presidenta, y una ventajita corresponde darle.
1- ¿Por qué el ciclo educativo 2012 terminó con más chicos fuera de las escuelas que cualquiera de los anteriores desde 1983? Hoy, un millón de jóvenes no estudian ni trabajan, ¿qué hacemos con eso?
2- A propósito de la educación. Sé que usted se vanagloria de haber sido educada siempre en instituciones públicas. ¿Sabe que el mismo ministerio de Educación reconoce que la matrícula de las escuelas públicas cae en detrimento de las privadas? ¿Qué opinión le merece esto?
3- ¿Por qué mientras el presupuesto que usted destina a publicidad ronda los 7 mil millones de pesos, a la recuperación del tren Sarmiento –cuyo estado de abandono se llevó la vida de 51 personas-, se destina sólo una décima parte?
4- ¿A qué se debe que en el presupuesto nacional 2013, el gasto destinado a seguridad crezca –comparado con el de 2012-, a menor tasa que la inflación resultando en la práctica un recorte en las partidas para atender la inseguridad?
5- En mi provincia, Mendoza, se paga al productor 1 peso por el kilo de damasco. Ese mismo damasco se vende en Buenos Aires a más de 15 pesos. ¿Qué opinión le merece esto?
6- El año pasado importamos energía por 12.000 millones. Durante la presidencia de su esposo y las suyas, se hicieron menos pozos de exploración petrolera que durante los gobiernos de Menem. Además, cayó la producción de gas. ¿Hace alguna autocrítica de la política energética que aplican desde 2003?
7- Del total de asentamientos de emergencia que hay en el Gran Buenos Aires, un 16% se crearon en los últimos 10 años, y la población de los existentes creció un 55%. Es decir, que lejos de producirse una urbanización ha crecido la población que vive en condiciones precarias. ¿No le parece un contrasentido que esto ocurra cuando el país ha crecido a tasas chinas? ¿Se habrá producido a caso una distribución inversa de la riqueza?
8- ¿Qué reflexión le merece que entre 2003 y 2010 haya crecido un 1400% la pauta de publicidad oficial, y que en ese mismo período el gasto consolidado en salud del Estado Nacional lo haya hecho 10 veces menos?
9- Uno de cada cinco jueces federales es subrogante, es decir, cubre una suplencia. Esta situación genera que algunos de ellos que esperan su designación definitiva sean permeables a sugerencias de quien recomienda su nombramiento: el gobierno, o de quien los designa: el Senado con mayoría oficialista. Por otro lado, jueces como Norberto Oyarbide cubren vacancias, y a la hora de los sorteos, es como si comprasen dos o tres números de lotería: es más probable que las causas caigan en sus manos. ¿A qué se debe que haya más de 150 ternas pendientes en el Poder Ejecutivo que no son enviadas al Senado aún cuando los concursos fueron realizados? ¿No le preocupa esto? ¿Una buena reforma de la justicia no debería arrancar por Oyarbide?
10- El último punto, más que pregunta es un comentario. No está bueno el mensaje de pagar a una empresa inglesa un palo verde por un avión para ir a Asia, tampoco que Aerolíneas haya perdido mil millones durante 2012. Es complicado para los chicos que se matan defendiéndola a usted y su gobierno justificar eso en los asados de verano. No los haga pasar por esa situación incómoda, o avíseles con tiempo, porque no se lo merecen y son los primeros que sienten el rigor.

Verá usted que mis inquietudes se limitan a hechos y situaciones puntuales. Me encantaría preguntarle acerca de la inseguridad, la inflación o la corrupción. Sueño con debatir la idea de “Nacional y Popular”, consultarle sobre los fondos de Sueños Compartidos, Ciccone, Schoklender, la valija de Antonini, la bolsa de Miceli, la mafia de los medicamentos, las demoras con la Ley de Trata, el cajoneo de la Ley de Información Pública, las concesiones de los trenes, el impuesto a las ganancias o el avión de Southern Winds. Pero no me parece que corresponda abusar de su buena voluntad y plantear mil temas. Además, estimo que le dedicará la mayor parte del tiempo de trabajo a la inseguridad y la inflación, más allá de que algunos malintencionados nos hagan creer que se preocupa más por su ReReelección.

Espero nos veamos pronto, yo sólo pongo una condición -y no la negocio-, avíseme si en el encuentro van a andar cerca Boudou, Jaime, Schiavi, De Vido, Rudy Ulloa, Cristobal López, Lázaro Báez o alguno del equipo. La notebook todavía la estoy pagando, y no quiero llevarme una sorpresa.
Me despido always atentamente,
Fran.

lunes, 26 de noviembre de 2012

San Rafael, diez años de buenos políticos y pésimos intendentes.



Tres datos concretos para ponernos en situación.

- Los ingresos aportados por el Estado en la economía de San Rafael ascienden a 2.000 millones de pesos. La representación del Estado en la economía local no se redujo con el crecimiento económico de los últimos años, sino por el contrario, se expandió.

- A San Rafael llegó sólo el 5% del total de inversiones productivas que se hicieron en la provincia de Mendoza entre 2005 y 2011*.

- Los productores de fruta local, se encuentran este noviembre en la misma situación que desde hace décadas viven todos los noviembres. Discuten con industriales el precio de la fruta, el gobierno provincial demora en intervenir, de golpe se involucra y ahí hay dos salidas alternativas. Una, la cosecha no se levanta, se pierde. Así sucedió en la temporada 2008-2009 por ejemplo. Otra, se acuerda un precio para sacarse de encima el problema, que volverá seguramente diez u once meses después.

Resumen: dependencia de los aportes del Estado en forma de pensiones y asistencia, caída de las inversiones productivas y recurrencia de los mismos inconvenientes en la cadena de producción local.

Hace años, muchísimos años, que no se ve por las avenidas de San Rafael y sus distritos la caravana de mujeres que a la mañana temprano o a la siesta van a “la fábrica” con sus cofias puestas, en grupos de tres o cuatro, a industrializar la fruta del agro local.

Hace varios años que la población de nuestros distritos no crece, y lo que es más triste, envejece rápidamente. El hijo del finquero no puede ser finquero y se va al centro. Si tiene suerte intentará cursar alguna carrera o trabajar en algún comercio, si no la tiene, pasará a engrosar el cinturón de casas de emergencia que rodea San Rafael por el sur oeste.

Estas imágenes son propias de una sociedad que no avanza, que dejó de progresar, y bien podríamos contextualizarlas en un país que vive esa misma situación. Pero ¿qué pasa si te digo que el país donde está San Rafael expandió su PBI a tasas del 7 u 8% durante diez años?

El tema en todo caso, es que hay un modelo productivo que funciona, o funcionó, relativamente bien para la pampa húmeda, pero cuya espiral inflacionaria, pérdida de competitividad de la moneda y carencia de programas concretos para las economías regionales hizo el milagro de mantener a San Rafael en una situación de precariedad alarmante mientras el país creció a pasos agigantados.

Muchas opiniones habrán respecto a qué fue lo que trajo a San Rafael a esta situación. Yo tengo una opinión. El problema de San Rafael no es Cristina Kirchner. El problema de San Rafael es la miopía, desidia y falta de visión de futuro de sus gobernantes cuya inmovilidad, incapacidad o falta de voluntad los deja a merced de Cristina Kirchner, que claro está, no tiene interés en expandir el San Rafael productivo.

Decía Winston Churchill, que la diferencia entre un político y un estadista, es que mientras que el primero piensa en la próxima elección, el estadista actúa pensando en la próxima generación. Cuando está la oportunidad de hacer obras y modernizarnos como sociedad productiva, los sanrafaelinos tenemos a muy buenos políticos que son pésimos intendentes. Esa es la historia de nuestro departamento de 2003 a hoy.

El futuro cercano, ese que está acá a veinte o treinta años no será de los de izquierdas o derechas. No será de los oficialistas o de los opositores. Será de los que sepan interpretar lo que viene. Para las ciudades medias como San Rafael, lo que viene es el desafío de construir Estados logísticos*.

¿Qué es esto? Un Estado local que se concentre en remover inconvenientes tecnológicos, financieros y obviamente logísticos. Nuestro problema como sanrafaelinos no pasa por qué producir, tenemos el producto. Lo que necesitamos es un Estado que facilite rearmar las cadenas de producción que se destruyeron en los `90 y se mantuvieron derruidas en estos años.

Hace un par de días fui a la verdulería en Buenos Aires, saqué la foto que acompaña esta nota. El kilo de duraznos, $16,50, el de ciruelas $25, el de damascos $15.

La clave no está en que llegue noviembre y las negociaciones de precio lleguen a final feliz. Menos cuando de cada $15 que se vende el kilo de damascos una buena negociación deja con suerte $1 en el bolsillo del productor. La clave está en cambiar la mentalidad de nuestros gobernantes. De esos $15, temporada a temporada debe crecer el porcentaje que se queda en San Rafael y es allí donde hay que potenciar la investigación local, el transporte local, redes de comercialización con capitales locales.

Esa es la única manera de que se vuelvan a crear puestos de trabajo genuinos reforzando el núcleo productivo local. Solo así podremos cerrar las puertas de la emergencia permanente y la dependencia del Estado Nacional para volver a caminar de una vez por la senda del desarrollo local. 

* Datos extraídos de la nota "Competitividad es la Palabra", de Martín Rostand publicada en Uno San Rafael.
* El concepto de Estado Logístico es desarrollado por el académico brasileño Amado Cervo (2003).

jueves, 8 de noviembre de 2012

8 Negaciones.



Dos fotos.

Una: Hace un año Cristina era electa presidenta por goleada, knock out, abandono, aplastamiento o como se quiera decir. Sacó más de diez millones de votos y una diferencia de siete con el segundo.

Dos: En un rato en las principales plazas del país se van a juntar millones de argentinos a protestar. Enojados con la política, con todos, pero especialmente con quien gestiona, manda y decide. La pregunta obvia es ¿qué pasó en un año que no había pasado en nueve?

Desde febrero en la calle se habla de trenes, Ciccone, las casas de Bonafini y Shoklender, inundaciones varias y lo que ganan los gendarmes. En las provincias no sojeras la economía se frenó este año, se perdieron empleos y lasfábricas tambalean. De norte a sur los sueldos perdieron con la inflación.

El gobierno por su parte, presentó la épica recuperación de YPF que un par de meses después luce agotada, impotente y estática. No hay forma de mostrar que una buena gestión de YPF haya repercutido en la vida diaria, la nafta aumentó y falta energía. Intentó recuperar iniciativa con el voto a los chicos de dieciséis. Se aprobó en el Congreso hace un par de días, pero pasó sin pena ni gloria. Especialmente entre los beneficiados.

Al perder la iniciativa y no tener control sobre la agenda la presidenta se ve aislada y se equivoca más de la cuenta. Acá van ocho ejemplos de negaciones o negligencia, en cualquier caso, 8N. 

1 N- Una semana después de Once, reaparecía tras un largo silencio diciendo “vamos por todo”. 

2 N- Fue a Harvard en septiembre, y con una inflación que le gana a los salarios, en tono gracioso y docente dijo que si esta fuera del 25%, el país estallaría

3 N- Hace un año que los industriales tienen frenados insumos en la aduana, no ingresan algunos remedios oncológicos y quienes tienen familiares en el exterior no pueden enviar remesas. Pese a ello, aseguró que el cepo es “un mito urbano”.

4 N- Hace más de un año que no se actualiza el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. Hoy alcanza a trabajadores que no son propietarios, alquilan y no tienen capacidad de ahorro. A pesar de eso, la presidenta los hizo sentir como privilegiados porque un montón están en negro.  

5 N- Hace un par de semanas, la presidenta que hace cinco años tiene bajo su mando las fuerzas de seguridad que combaten el narcotráfico, dijo claramente y como si nada que se venden drogas en las puertas de las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

6 N- También semanas atrás, la presidenta que desearía ser nombrada campeona de los derechos humanos, dijo clarito y al pie por cadena nacional que "Hay que tenerle miedo a Dios y un poquito a mí."

7 N- En los último meses desde la publicidad oficial, un Estado omnipotente, en desigualdad de condiciones y con dinero público atacó sistemáticamente a periodistas, empresas y dirigentes políticos opositores mostrando vocación autoritaria y hegemónica como nunca antes lo había hecho.

8 N- Hace dos días dijo que el compromiso del Proyecto Nacional con la educación pública, es inquebrantable. Lo que tal vez no le haya dicho su ministro Sileoni, es que hay desde 2003 una migración sostenida de chicos que dejan la educación pública por la privada. 

En este año la sociedad no cambió. Cambió la presidenta. No es que no interesen los derechos humanos o el gran problema sea ahorrar en dólares. El problema es que hay tipos que se inundaron en Luján porque el Estado no dragó el río en los últimos treinta años. El problema es que hay industriales que echaron empleados porque no pueden importar insumos. El problema es que los empleados bajo convenio perdieron este año con la inflación. El problema es que hay apagones porque no ha habido inversión en el sector energético.

El último problema es que como buen gobierno conservador, el de Cristina está dispuesto a que en su gestión la sociedad llene plazas para reivindicar y recordar un pasado; pero se niega, descalifica y discrimina al que se anima a ir a la plaza para cuestionar el presente.

viernes, 19 de octubre de 2012

La política exterior K: 5 ejemplos para el menos 10.


Es difícil reducir a un artículo la descripción de la política exterior de un país. Aún cuando no se lo haga con criterios académicos sino solo apostando a la reflexión. Pese a ello, en esta nota intento describir con cinco ejemplos la no política exterior argentina durante los últimos años.

La visita Angola, las clases de la presidenta en el G20, la visita del dictador de Guinea, los negociados de funcionarios con Venezuela y el papelón de la Fragata Libertad quedarán para la próxima. 
 
 
Acá, algunos ejemplos de cómo un país que creció a tasas chinas hizo papelones propios de un nuevo rico y es hoy menos confiable y previsible que hace veinticinco años.

Conflicto por el gas con Chile.
En 2004, para compensar el aumento en el costo del gas que Argentina trae desde Bolivia, el presidente Kirchner incrementó unilateralmente el precio que pagaba Chile por el fluido. Además, tomó medidas complementarias de restricción de los suministros, luego corte y finalmente aumento de las retenciones a la exportación de gas del 20% al 45%.

Todo esto pese a que había acuerdos firmados desde el año 1997 que incluyeron inversiones multimillonarias como por ejemplo, la construcción de tres gasoductos.

En 2006 el conflicto aún estaba presente en la agenda bilateral. A tal punto era compleja la situación que Bachelet decía en julio de ese año: "Va a ser necesario hacer mucho trabajo para poder recomponer las relaciones de confianza y de relaciones estratégicas"

Papeleras
El conflicto se extendió por 7 años, desde la habilitación por parte de Uruguay a la instalación de ENCE, hasta el fallo del Tribunal de la Haya en abril de 2010.

En el medio hubo de todo menos coherencia. Actos en Gualeguaychú, sobractuaciones en el marco de campañas locales y gestiones de política exterior más dirigidas al consumo interno que a la solución del conflicto con el país vecino.

Si hoy pensamos qué pasó con la papelera de Botnia, nadie sabe a ciencia cierta si contamina o no y a quién benefició el fallo de la Haya. Lo único cierto y evidente es que la relación política y comercial con un país vecino estuvo siete años determinada por un conflicto innecesario y que demostró además la incapacidad de resolver diferendos entre dos países del Mercosur sin recurrir a terceros extra regionales.

Conflicto Comercial con Brasil.
Durante todo el período de gobiernos kirchneristas se han repetido los conflictos comerciales con Brasil. Es natural que haya rispideces y diferencias entre dos países con intensas relaciones comerciales y economías que son más competitivas que complementarias. El sector textil, la industria liviana, calzado y vestido son industrias que emplean intensamente mano de obra en ambos países. El desempeño comercial en estos rubros tiene un alto impacto social en ambos países y consecuentemente, relevancia política.

Lo que sí resulta cuestionable al gobierno nacional es que tras nueve años de intenso crecimiento económico, cordiales relaciones entre los gobiernos e intensificación de los vínculos políticos, siga pendiente la complementación de las economías, el establecimiento de nuevos acuerdo sectoriales como el automotriz y continúen presentes un sinnúmero de trabas para arancelarias que en el caso argentino, perjudican particularmente a las economías regionales de las provincias cuyanas.

La Relación con Estados Unidos : Antonini Wilson y Timerman, el aduanero.
En medio de la campaña que culminaría con la elección de Cristina Kirchner como presidenta, ingresó al país in tal Antonini Wilson. Venía en un avión contratado por la empresa estatal ENARSA, y traía 800.000 dólares que no declaró como corresponde.


Más cerca en el tiempo -a principios de 2011-, Timerman protagonizaría un hecho similar cuando vinculó a cuestiones de espionaje y llevó al ámbito del debate público un desentendido con Estados Unidos por el ingreso a Argentina de material de inteligencia para ejercicios militares conjuntos con las fuerzas armadas de nuestro país. Aquel episodio terminó con la decadente imagen del Canciller abriendo el equipaje como un empleado aduanero más.

      Medio Oriente. Completo error.
Desde hace unos años a esta época una de las regiones más dinámicas e interesantes de la política internacional es Medio Oriente. Desde la caída de varios gobiernos autoritarios, pasando por la guerra civil desatada en Siria y el tema nuclear en Irán todos estos temas han estado durante 2012 en boca del mundo.

La Argentina ante estos hechos ha sido coherente: erró en todos. Desde la recuperación democrática nuestro país tuvo como premisa una política exterior principista, haciendo hincapié en el respeto a los derechos humanos y el fomento de la cultura democrática. En Libia, hasta último momento reconocimos como gobernante legítimo a Gadafi, violador serial de los derechos humanos y constante amenaza para la paz del mundo. En el caso sirio caminamos por la misma pasarela. Bancamos con distinción a un gobierno déspota, violento y cultor de la muerte.

El tema iraní es más profundo, y también más preocupante. Allí hay otros intereses en juego. Desde hace años la justicia argentina exige la extradición de funcionarios y ex funcionarios iraníes por la investigación que se sigue en el caso AMIA. Hace unas semanas el gobierno nacional decidió negociar con este régimen autoritario -que se ha mostrado renuente a colaborar con la justicia argentina-, cuestionado y encabezado por un homófobo, negacionista y antisemita.

Argentina puede crecer, la soja puede aumentar y pueden ganar gobernantes amigos elecciones en países de la región. Pero como dice la frase de Séneca “No hay viento favorable para quien no tiene rumbo.”

miércoles, 3 de octubre de 2012

La herencia propia.


En octubre pasado, cuando Cristina ganó su reelección dos cosas quedaron claras. Por un lado, la altísima adhesión popular al oficialismo, por otra, que las elecciones no se ganan con proyecciones y propuestas sino con el presente, el aquí y ahora.

Una tercera no se veía en los diarios del lunes pero es tan contundente como las otras dos. Cristina ese día pasó por el cajero y sacó la herencia. Cargó en su mochila los errores de los dos últimos gobiernos. El de su marido y el suyo propio.

En la historia Argentina con más y menos razones se extendió la apelación al pasado para justificar los problemas del presente. Cuando Alfonsín llegó al gobierno, recibía la bomba de tiempo de los militares, Menem recibió la inflación de Alfonsín, De la Rúa los restos que había dejado la fiesta menemista, el tándem Duhalde- Kirchner el país incendiado de la Alianza.

Todos esos presidentes con más o menos éxito dijeron algo así como “Señores, vine de presidente y me encontré con un país en llamas, estoy apagando incendios que me dejó el que se fue”. Hoy esa apelación perdió vigencia.  Ya nadie compra la comparación del 2012 con el 2001, no porque no estemos mejor, sino porque hoy la herencia es de Néstor y Cristina.

Vamos a los casos concretos del Kirchnerismo III, ese que empezó en diciembre. Transporte, economía, educación y los prefectos.

En febrero la tragedia de Once. Más de 50 muertos en un accidente ferroviario a treinta cuadras de la Casa Rosada. ¿Qué desnudó Once? Un esquema de subsidios sin control, inversiones que el concesionario no hizo y que el Estado no exigió y puso en la tapa de los diarios las caras de Jaime y Schiavi, los secretarios de Transporte del kirchnerismo de fluidos vínculos con los empresarios del transporte y el sindicalista Pedraza –hoy juzgado por el asesinato de Mariano Ferreyra.-

A mitad de año, el dato del empleo. Más de 350.000 empleos se perdieron -según el INDEC-, entre octubre de 2011 y marzo de 2012. Si lo sacás por día hábil, es algo así como 2500 puestos de trabajo destruidos por día. En una jornada de 8 horas, son algo más de 300 por hora.

Acá no hay tanta vuelta. Podés hablar de la crisis internacional, podés hablar de Brasil y la mar en coche. La realidad, es que un país que tiene un dólar firme alrededor de los $4,50, y costos crecientes por inflación a un ritmo del 25% anual, pierde mercados y empleos rápido y parejo.

La educación es tal vez el tema más sorprendente. Este gobierno arrancó bien, reformuló leyes y comprometió cifras importantes del PBI para la educación. El problema es que la plata no puede reemplazar ideas, planificación, contención y valores. Hoy, según el Ministerio de Educación, repite un 3% más de chicos que en 1998, hay un 20% que no estudian ni trabajan, y un 20% de ellos pierden por horas libres acumuladas más de 30 días de clase al año, es decir que no sólo no se cumple con el objetivo de los 180 días, sino que un 1 de cada 5 chicos no llega a los 150.

Lo de los prefectos y gendarmes responde a la misma lógica. Hay trabajadores de las fuerzas de seguridad que ganan 6.000 pesos por mes y de un mes al otro por decreto presidencial le quitaron adicionales. Esos adicionales eran el 50% del sueldo, 3000 pesos. Un tipo que cobra la mitad que el mes anterior no es un golpista sino víctima de una decisión equivocada.

Schiavi y Jaime fueron funcionarios del kirchnerismo. La inflación fue obra y creación del kirchnerismo. Los problemas de la educación que hasta las estadísticas oficiales reflejan han sido gestionados los últimos 10 años por ministros kirchneristas. El decreto que reduce los ingresos de los trabajadores de la seguridad, fue firmado por la presidenta.

Lo que vemos hoy no lo explica una crisis externa, tampoco el golpismo de los que ya no tienen fuerza, lo que hoy ves en la calle, la tele y las redes sociales es lo que se le dice “gestión”. Cristina Kirchner está gestionando, se está haciendo cargo de la herencia. Esa herencia que es fruto de los errores del gobierno de su marido y el suyo.